Explicó que los nuevos billetes han sido elaborados con “modernas tecnologías”, similares a las usadas en la fabricación de los euros y los dólares, y sostuvo que se trata de “una moneda a prueba de falsificaciones”.
El presidente del Banco Central, Henrique Meirelles, participó en la rueda de prensa y coincidió con Mantega en que “la nueva realidad económica de Brasil”, con su estabilidad y perspectivas de sostenido crecimiento, harán del real “una reserva de valor”.
Según Meirelles, “cierta parte de la población ha pasado a mantener la moneda física en casa”, al contrario de lo que ocurría en tiempos de inflación galopante, cuando los brasileños gastaban su efectivo en el menor tiempo posible.
Los nuevos billetes de uno, dos, cinco, diez, veinte, cincuenta y cien reales mantendrán el diseño y colores de los anteriores con el fin de evitar confusiones y serán introducidos en forma gradual hasta el año 2012, cuando se prevé que habrán salido de circulación los actuales.
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